“Salieron juntos y subieron a la barca;
pero aquella noche no lograron pescar nada.
Al clarear el día se presentó Jesús en la orilla del Lago,
pero los discípulos no lo reconocieron…
Entonces el discípulo a quien Jesús tanto amaba, le dijo a Pedro:
-¡Es el Señor!”
(Jn. 21, 3-7)

“Duc in Altum”, “A remar mar adentro”
Invitación del Santo Padre para el Tercer Milenio
(Encíclica Novo Millennio Ineunte)

Señor, salí a la mar, mas vuelvo triste, porque nada pude hallar

Recuerdo siempre, cuando estabas Tú Señor

Cuando las redes se llenaban con tu amor…

Y estás ahí Señor, esperándome en la orilla

Tu cuerpo ya glorificado, sé que pronto estará aquí

Y colmarás las redes con las gracias de esta Misa

Que en ti ofrecemos Señor.

(Bendito seas por siempre Señor)

Señor, salí a la mar, mas vuelvo siempre a buscarte a este lugar

Donde en un Pan Señor, nos espera tu amor

Luz de mañana, esperanza, salvación…

¡Es el Señor!

Vengan y coman

Es el Señor (Jesús)

Vengan y coman

Y estás aquí Señor, esperándome en la orilla…

(Bendito seas por siempre Señor)